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4 de junio de 2009

Pa las penas carretera


Cuando uno duerme mal y se levanta ansioso y triste lo mejor que puede hacer es coger el coche, poner un buen disco en el lector de CDs; un disco fresco, cañero y transparente como por ejemplo el Communiqué de los Dire Straits, y dejarse llevar por la carretera hacia el sur. Sin destino. Sólo bajar. Poner tierra de por medio. Kilómetros y kilómetros borradores de desazón. Y al llegar a una pequeña playa zambullirse en el agua y hacer unas cuantas brazadas. Secarse al sol sobre la arena. Y volver de nuevo, con el alma limpia y fresca.

21 de mayo de 2009

2ª Ley de Física emocional.


Existen dos tipos de desazón. A saber, la desazón por defecto y la desazón por exceso. La desazón por defecto es aquella sensación de vacío o carencia tan profunda que produce nauseas. La desazón por exceso es aquella sensación de empacho tan desmesurado que también produce nauseas.




Ergo:


La desazón está directamente relacionada con la capacidad o incapacidad de digerir –literalmente- las emociones.


(Aunque me temo que la resaca -como alboroto digestivo que supone- colabora bastante)