24 de noviembre de 2008

Peridotita de Omán


Cuenta Javier Sampedro en El País de hoy que esta roca es capaz de absorber el CO2 y eliminarlo. Me parece un descubrimiento fantástico y tremendamente llamativo por la inevitable evocación de Superman y la kriptonita. Rocas con poderes sobrenaturales.
Espero no tener que acabar pidiendo disculpas por haberme pasado los últimos años cachondeándome de la gente que pone rocas de cuarzo en sus casas para absorber las malas ondas. :)

20 de noviembre de 2008

Pon un T. Rex en tu balcón


Lo de los osos en el Pirineo estuvo bien. Ahora quieren recrear mamuts a partir de un par de pelos que han encontrado por ahí. ¿Dónde los soltarán? ¿En el skating? Pues yo no estaré contenta hasta que no pueda contemplar la elegante y magnífica cabeza de un T. Rex asomarse a mi balcón.

19 de noviembre de 2008

El Roto (genial, como siempre)


Lo quería colgar hace un par de semanas. Más vale tarde que nunca.

18 de noviembre de 2008

The Beatles - Helter Skelter

Puestos a escupir mejor con esta.

Criptic girl

Beatles - Don't let me down

Quizás deberiamos empezar a pensar en volver a subir a las azoteas.

14 de noviembre de 2008

Inmigrante 20.000 (o de patas y pateras)


Aunque probablemente siempre haya sido así, la inmediatez y rapidez de los medios de comunicación actuales hacen cada vez más patente que el dolor ante la muerte ajena se experimenta con más o menos intensidad dependiendo de la distancia que nos separa tanto en el espacio como en la cultura de la victima. La novedad, la rareza de las circunstancias, la edad y la cantidad son baremos tanto o más importantes. La muerte o es cercana o es multitudinaria o es espelúznate, sino no vale. El dolor producido por la muerte se mide en cifras y podría incluso ser resumido en una ecuación que no diferiría demasiado de la siguiente:

Dolor = nº de muertos/ distancia del suceso x edad de las víctimas x (o elevado a) el resto de los factores.


En la que la distancia podría ser medida de la siguiente manera:


0 si eres tú el que se muere

1 si es un familiar directo con el que convives y al que quieres (las parejas cabronas no cuentan y los hijos maltratadores tampoco)

2 si es un amigo frecuente o un familiar cercano

3 si es un amigo de esos que ves cada dos años

4 si es un familiar o conocido al que no tienes mucho apego (aquí entran la mayoría de compañeros de curro, el conductor del autobús, el quiosquero y la panadera siempre y cuando no sean ni tu padre ni tu amante. En ese caso saltan a las primeras categorías)

5 si es un vecino (y no está incluido en ninguna categoría anterior – ver nota en el punto 4)

6 si es del barrio

7 si es de tu ciudad

8 si es de tu país

9 si es de tu cultura y habla tu mismo idioma

10 si se dedica a lo mismo que tú (corporativismo puro y duro)

11 si vive a más de 3.000 km de distancia

12 si vive en centro o Sudamérica

13 si vive en Asia

14 si vive en África (a estos según en que zona concreta mueren no hace falta ni contabilizarlos)

Etc…..



Y la edad de forma proporcionalmente inversa a los años acumulados. Es decir, a menos edad coeficiente más alto.


De 0 a 10 años = 10

De 10 a 20 años = 8

De 20 a 40 = 7

De 40 a 60 = 6

De 60 a 70 = 5

De 70 a 80 = 4

De 80 a 90 = 2

De 90 a 100 = 1


Ejemplos:

1 bebé muerto/ en tu casa = 1/ 1 x 10= 10 unidades de dolor o melladas (término que acabo de acuñar y me gusta)

1 muerto de 45 años/ en Ecuador = 1/12 x 6 mellada

Y así……..



Todo este largo y extenso preámbulo no es más que un intento por superar la criptitud de la que muy acertadamente se me ha acusado en los últimos tiempos. Y de paso acuño otra palabreja: criptitud. La definiría pero se me hace difícil encontrar los términos y además no puedo superarla tan de golpe. Lo del terror a los tiburones fue más fácil. (Ja, ja ,ja, volví a caer….)


Pero este post no es de risa. Ni mucho menos.



Hace unos días se publicó en varios medios de prensa la foto del primer inmigrante que apareció muerto en una playa española. Amaneció en la playa de Tarifa y no tenía pinta de ir a hacer surf. Fue en 1988. Desde aquel día han aparecido 18.000 más. Y claro, 18.000 muertos en nuestras playas son muchos se mire como se mire. Es una noticia en toda regla, pues aunque a lo largo de veinte años nos hemos ido acostumbrando a que día sí día también vayan apareciendo uno o dos muertos a manos de mar y patera, 18.000 es una cifra importante y, aunque vienen de la lejana y por completo carente de importancia África, mueren aquí mismo y la edad media de los tripulantes suele ser bastante baja ya que a veces hay bebes y mujeres embarazadas entre las víctimas. Vaya, que es una buena mellada.

Pero claro, cuando todo el dolor se reduce a un juego de cifras uno no puede evitar aspirar a los números redondos. 18.000 son muchos, pero 20.000… ¡20.000 son la hostia!

Y el otro día mientras se mezclaban en mi retina la foto del pobre desdichado que se había dejado la vida en el estrecho y la cifra 18.000 en los titulares no pude evitar imaginarme que un día llegaría otro que tampoco lo conseguiría y que sería el inmigrante muerto en el intento de llegar a la costa española número 20.000. Un hito bien triste en el mundo del dolor cifrado. Porque en ese mundo repugnante el muerto 20.000 causa más mellada que el 19.999 o el 20.002.

Y me imaginaba un mundo completamente desbocado en su necesidad de emociones fuertes en el que la figura del héroe muerto es mucho más apreciada que la del desdichado salvado. Y me imaginaba que se organizaba un concurso para recibir al inmigrante muerto por mar y patera número 20.000. Y en mi retina se mezclaban vertiginosamente la foto de 1988 y la cifra que empieza por 18 y los colores difusos pero chillones de un comité de bienvenida con orquestina y charanga vitoreando bajo alegres guirnaldas al número 20.000. Y me preguntaba quién le recibiría y cuál sería su premio y cómo se recibe a un muerto y cómo se le entrega el premio y si habría peleas para llegar y si moriría alguno, aterido de frío, por esperar y no ser el mero y don nadie 19.999. Y la posibilidad de que hubiera patrocinadores entre el sector de la náutica, entre marcas deportivas, bebidas energéticas, gafas de sol, hoteles….




P.D. En el subsuelo de la ciudad condal vive un mendigo que no tiene piernas. Su cuerpo acaba en un par de muñones a la altura de la rótula de los que salen un par de tornillos. A esos tornillos atornilla un par de prótesis rudimentarias cuando quiere caminar. Cuando lo que quiere es pedir las deja a su lado. La verdad es que es bastante impactante, pero lo realmente salvaje es que cuando lo que quiere es dormir las utiliza como almohada. Así de paso se asegura de que no se las roban. No podría correr detrás del ladrón. Yo paso cada día por su lado. Paso y camino y sigo y me extraño de seguir caminando y pasando.

29 de octubre de 2008

Almas nudistas


Es curioso que cuando un amigo te viene con el alma en cueros lo que quiere no es que le procures abrigo sino que despelotes también la tuya.

28 de octubre de 2008

23 de octubre de 2008

Ateos del mundo uníos









No sé si es la respuesta adecuada pero, dado que la iglesia se niega a borrarnos de sus archivos y seguimos constando en su haber de feligreses, habrá que estudiar la opción.
Huele a institución pero bien vale una ojeada.

http://outcampaign.org

22 de octubre de 2008

Banksy de nuevo


http://www.thevillagepetstoreandcharcoalgrill.com/

15 de octubre de 2008

Paco


Tenía un vecino que tenía un loro que vivía en la terraza. El loro y él. Siempre que me asomaba al balcón para tender la ropa, ahí estaba él. Plantando, regando o abonando las plantas, alimentando al loro, tendiendo ropa también él, canturreando. Siempre giraba la cabeza hacia arriba y sonreía. Siempre mandaba recuerdos para todos. Prácticamente vivía en la terraza. El y su loro. Era alegría en estado puro. Quizás con un punto de nostalgia. Era cubano. Sabía que tenía pareja aunque nunca la vi. Hasta el otro día. Limpiaba la terraza. El loro ya no estaba. A él hace días que no lo veo. ¡Que curioso! La conocí mientras borraba sus huellas.

Las plantas siguen ahí pero ahora, de repente, me parecen de plástico.

Aprendiendo


No se trata de ver reflejado el abismo en los ojos que te miran

Se trata de borrar el abismo



Cada día más escueta

8 de octubre de 2008

Lo sublime empaña.


Quizás me esté volviendo vieja (eso seguro, pero vosotros también) y suspicaz. Pero la portada de El País de hoy me ha dejado a cuadros. Hace ya un tiempo que noto como tiende al amarilleo y se acerca peligrosamente al rosa en el tratamiento de algunas noticias, pero hasta hoy se daba sólo en páginas muy muy interiores. Lo de hoy, en plena página 1, esa que todos ven nada más desplegar el diario, me ha desmontado. Se trata de la foto de una niña. Una niña paquistaní. Una niña paquistaní que huye de la guerra. Y sin embargo…

Estamos ya todos muy curtidos a estas alturas de nuestras vidas de la utilización espuria de las imágenes que acompañan los textos de las noticias. Hartos de ver como una imagen falseada puede convertirse en noticia por sí misma. Pero hoy… La foto es de una niña que huye de la guerra y sin embargo…

Me la imagino como reclamo publicitario de cualquier marca de ropa infantil, o juvenil, o de adulto que se niega a crecer, ¡qué más da! Me la imagino habiéndose sometido a tres horas de sesión de maquillaje y peluquería. Me imagino a un diseñador retocando el resultado casi perfecto con el photo-shop para hacerla ya divina. Grandes ojos inquisidores, labios carnosos y sensuales, pelo estudiadamente despeinado, ligeras ojeras. ¡Un sueño! ¡Una Lolita!

Y sin embargo… es real. La ética choca de pleno con la estética. La bondad de la noticia con la estética dominante. A veces la belleza resulta demasiado bella para transmitir la verdad. Lo sublime empaña.

18 de septiembre de 2008

Miradas



Sinceras, francas, ladinas, que no ven, que hacen ver que no ven, que no quieren ver, simpáticas, divertidas, libidinosas, graciosas, tristes, amargadas, cansadas, extenuadas, arrugadas, serias, inquisitivas, repasadoras, censuradoras, pizpiretas, desviadas, intrigantes, frescas...

¡Cuan enjundiosos son los trayectos matinales!

16 de septiembre de 2008

Us and Them

Hace tiempo que este blog no ejerce de santoral del rock'n'roll.

Sólo por esta canción, de la que fue coautor, Rick Wright se merece un puesto aquí.

Era el teclista de Pink Floyd y murió ayer.

28 de agosto de 2008

20 de junio de 2008

Creencia negativa


Al igual que Isaiah Berlin distinguía entre libertad positiva y libertad negativa, podemos distinguir entre creencia positiva y creencia negativa.

La creencia positiva disminuye de forma proporcional a como aumenta la creencia negativa.

Todo aquello en lo que dejamos de creer pasa a ser aquello en lo que no creemos.

Un cierto tipo de creencia.

Un cierto tipo de espesor neuronal.

Una cierta resaca.

5 de junio de 2008

Wendy


Hoy he cometido un acto de valentía y generosidad.

Y ha costado, y duele.

30 de mayo de 2008

De vuelta y vuelta. Para Cris F.


Te lo decía en tu blog: estos que corren son buenos tiempos para la sátira.
Habría que empezar a hacer propuestas valientes; con un par de cojones como dice alguno de tus comentaristas. Tipo:

Toda patera avistada en el horizonte será torpedeada hasta ser hundida con todos sus pasajeros a bordo.

Todo inmigrante pillado dentro de la madre patria será colgado en la plaza mayor a modo de ejemplo disuasorio.

Cualquier tipo de construcción que no cumpla los requisitos urbanísticos del municipio, que no disponga de cédula de habitabilidad, ni agua ni luz, ni ventanas y que no tenga como mínimo una habitación por persona y como mínimo cuatro muebles de Ikea, será incendiado con todos los desgraciados que hayan osado desafiar al alcalde y sus ordenanzas dentro.

Dada la carestía de los alimentos, a los pillados en las anteriores situaciones cuya edad no rebase los doce años se les conmutará la pena por el honor de ser sacrificados en el matadero municipal y servir como alimento en los banquetes de los próceres de la ciudad. Eso sí, queda completamente prohibido abusar de ellos sexualmente antes de arrancarles el solomillo.

Cuando por motivos de incapacidad de los cuerpos de seguridad del estado no se puedan llevar a cabo las anteriores medidas, se procederá a recluir a los "ajenos" en una plaza de toros y, en un plazo no superior a tres días (periodo en el que pueden aguantar sin comer ni beber y aun dar algo de guerra), se invitará a los miembros más estresados de la comunidad a que armados con todo aquello que consideren oportuno (abrelatas, tornavises, bates de baseball, latas de gasolina, etc.) a acabar con ellos. La entrada será obligatoria, rotativa y gratuita.


Con todas estas medidas acabaremos de una vez con esos desgraciados, ahorraremos un montón de dinero a las arcas del estado en manutención de delincuentes, bajaremos el ipc de los alimentos y mejoraremos la salud psíquica de nuestros ciudadanos.

Con un par.