
Debo reconocer que con lo poco que me gusta el maniqueísmo ayer caí en él de pleno. Todo lo que tiene que ver con disciplina, castigo y pena me ha parecido siempre tan negro que el intento de aclararlo me resultó incomprensible.
Acepto el derecho a elegir cuando, pero si repito la cretinez iré yo misma a comisaría a devolverlo.
Gracias