- Y no tiene ninguna importancia -dijo Wolf-, si se ha vivido. Pero de lo que me quejo es de que se empiece por envejecer. Mire, señor Brul, mi punto de vista es simple: mientras exista un lugar en el que haya aire, sol y hierba, tenemos la obligación de lamentar no estar allí, sobre todo si somos jóvenes.
Boris Vian. La hierba roja.
Existen dos tipos de desazón. A saber, la desazón por defecto y la desazón por exceso. La desazón por defecto es aquella sensación de vacío o carencia tan profunda que produce nauseas. La desazón por exceso es aquella sensación de empacho tan desmesurado que también produce nauseas.
Ergo:
La desazón está directamente relacionada con la capacidad o incapacidad de digerir –literalmente- las emociones.
(Aunque me temo que la resaca -como alboroto digestivo que supone- colabora bastante)
Esta tarde me he cruzado por la calle con un chico que llevaba de paseo a una anciana. Parecía ser su abuela. La llevaba cogida del brazo subiendo la cuesta de Avenida Tibidabo y con la otra mano empujaba una silla de ruedas. Cuando los he rebasado le he oído a él decir: "esto es una silla para inválidos y tú puedes caminar". La verdad es que la pobre abuela no podía con su cuerpo y probablemente tampoco con su alma. La voz del chico-nieto sonaba dulce y al pobre le costaba más esfuerzo empujar a la abuela con una mano y a la silla con otra que sentar a una sobre la otra y empujar con las dos manos, pero debía creer que era su obligación hacer caminar a la abuela para que no se apoltronara en la comodidad de la silla y poco a poco se fuera olvidando de cómo caminar, cómo comer, cómo ir al lavabo, etc. Me he acordado de mi abuela cuando ya casi no podía caminar y se negaba a salir de casa y de las veces que me he arrepentido de no haberla sentado en una silla de ruedas y haberla sacado a dar largos paseos al lado de la playa bajo el sol. Y luego he pensado en cómo urgimos a los niños a caminar, y a leer, y a hacerlo todo rápido y en un tiempo record. La inactividad está mal vista, el filo de la velocidad se impone. Malos tiempos para caracoles y tortugas.
La experiencia y el vicio son dos caras de la misma moneda. Al recorrido continuo por el surco marcado por lo sentido le llamamos experiencia cuando el recorrerlo nos aporta beneficio y nos tildamos de sabios. Al recorrido continuo por el surco marcado por lo sentido le llamamos vicio cuando nos causa perjuicio y nos tildamos de necios.
Hace tiempo que quería colgar esto. Está un poco desfasado pero sigue provocando carcajadas. Apareció en un documentadísimo trabajo de investigación sobre el humor y la risa del Dr. Rocaviva.
Irritados tras haber sido descartados como miembros del "Eje del Mal", Libia, China y Siria anunciaron hoy la formación del "Eje Igual de Malvado" que, según han dicho, será "mucho más malvado" que el eje Irán-Irak-Corea del Norte acerca del cual advirtió el presidente Bush en el discurso del Estado de la Unión. Los miembros del "Eje del Mal", sin embargo, han descalificado inmediatamente al nuevo eje porque, para empezar, tiene un nombre realmente tonto.
- Sí, son igual de malvados... ¡en sus sueños!, -ha declarado el líder norcoreano Kim Jong-Il- Todo el mundo sabe que nosotros somos los mejores malvados... quiero decir los mejores en ser malos... Somos los mejores.
Diplomáticos sirios han negado que estuvieran celosos por haber sido excluidos, aunque han admitido que solicitaron su entrada en el "Eje del Mal".
- Nos dijeron que estaba completo -ha manifestado Bashar Al-Assad, presidente de Siria.
- Un eje no puede tener más de tres países -explicó el presidente iraquí, Saddam Hussein- Esto no es una regla mía, es la tradición. En la Segunda Guerra Mundial tuvieron a Alemania, Italia y Japón en el "Eje del Mal". Así que sólo puede haber tres.
Por otra parte, naciones que se han considerado aludidas se han apresurado a ganar su consideración de triunvirato en lo que se ha convertido en un 'juego de las sillas' geopolítico. Cuba, Sudán y Serbia anunciaron la formación del "Eje Un Tanto Malvado", forzando a Somalia a unirse con Uganda y Myanmar en el "Eje Ocasionalmente Malvado", mientras que Bulgaria, Indonesia y Rusia han establecido el "Eje No Tan Malvado, Como Mucho Generalmente Desagradable".
Con los criterios ampliándose bruscamente y todos los clubes atractivos llenándose, Sierra Leona, El Salvador y Ruanda han solicitado ser llamados "Eje De Países Que No Son Necesariamente Los Peores Pero Que No Serán Propuestos Como Anfitriones De Las Olimpiadas En Breve"; mientras que Escocia, Nueva Zelanda y España han establecido el "Eje De Países Que A Veces Piden Que Las Ovejas Se Pinten Los Labios.
- No es una amenaza, de veras, simplemente es algo que nos apetecía hacer -dijo el primer ministro escocés Jack McConnell.
Surinam, Guyana y Guayana Francesa han fromado el "Eje de Países Que Odian Que La Gente Siempre Suponga Que Están En África Porque No Lo Están"; mientras que Canadá, México y Australia han formado el "Eje De Naciones De Hecho Bastante Buenas Pero Que Secretamente Tienen Malos Pensamientos Sobre USA”.
- Tenemos una lista de espera tan larga como mi brazo -dijo el primer ministro canadiense Jean Chretien.
Mientras se pregunta si las otras naciones del mundo no estarán quizás riéndose de él, un cauteloso Bush ha garantizado la aprobación de la mayoría de los Ejes, si bien ha rechazado el establecimiento del "Eje De Países Cuyos Nombres Acaban En Guay", acusando a uno de sus miembros de rellenar la solicitud con datos falsos. Fuentes oficiales de Paraguay, Uruguay y Megaguay han negado estas acusaciones.
Entretanto, fuentes oficiales de Israel han insistido en que ellos no quieren unirse a ningún Eje, pero varios líderes mundiales han afirmado en privado que esta postura se debe únicamente a que nadie se lo ha pedido.
El otro día, hablando sobre los árboles navideños ecológicos que el ayuntamiento de Barcelona ha colocado estas fiestas por la ciudad y que le han costado un ojo de su cara y uno de la nuestra y que además son feos pero feos feos, Marc acuño un nuevo término “moltbentrobat”: consumo verde. Por consumo verde se entiende todo aquel consumo que bajo el pretexto de ahorrar e intentando huir de la políticamente incorrecta etiqueta de “consumista” gasta tremendas cantidades de dinero en productos que supuestamente a largo plazo harán ahorrar energía o contaminarán menos. Y hace referencia no sólo al impresionante gasto económico que conllevan sino además a la cantidad de energía que se ha utilizado para producirlos.
Pero el consumo verdetambién se da a pequeña escala y ahí es donde más capacidad de penetración tiene en la sociedad. Cada vez hay más personas que se escudan en lo verde, bio o eco para lanzarse como kamikazessobre perfumes, turrones, blocs de notas o pintalabios.
La verdad es que yo, si puedo elegir también prefiero comprar productos que sean, como dicen los anglófonos: amistosos con la naturaleza, pero hay que empezar a discernir el “salvemos la naturaleza” del “hagamos negocio vendiendo la naturaleza mientras nos la cargamos por la espalda, a traición y con alevosía”.
Todo esto viene a cuento porque está mañana cuando iba a trabajar me he parado con la moto en un semáforo y me he quedado contemplando el escaparate. Era una juguetería de la parte alta de la ciudad y bastante pija. El escaparate estaba lleno de muñecos que representaban animales imposibles en colores grisáceos y con ropas desgastadas. Eran un simulacro de peluche de pobre. El tipo de peluche que quedaría bien en la mano de una niña huyendo de una guerra. Un peluche envejecido y desvaído. Vamos, lo contrario de una Barbie. Y he pensado en la cantidad de malas conciencias, incluida la mía, lavadas en parte de su culpabilidad consumista al elegir ese tipo de muñeco. Ese intento de creerse que ese muñeco será el muñeco de toda su vida, porque con ese aspecto ya es como si lo hubiera heredado de la abuela que emigró, sufrió y murió en el oeste americano.
Pero en cualquier caso, pese a que todos sabemos que se trata de consumir menos y mejor, la cuestión que me ha llevado a escribir este post ha sido el pensar que realmente estamos genéticamente marcados para el consumo. Es parte de nuestra naturaleza más profunda y no lo podemos evitar por muy hipócritamente que intentemos ocultarlo. Debe tener relación con nuestra época de cazadores-recolectores y nuestra atávica necesidad de hacernos con la propiedad de lo que nos rodea. Me pregunto sino podríamos derivarla hacia otro tipo de recolección que no pasara necesariamente por el gasto del planeta.
Lo sabemos Lo vemos Lo oímos Lo sentimos Lo sufrimos
Intentamos explicarlo aludiendo a las próximas elecciones en Israel o al cambio de presidente en EEUU pero no tiene explicación racional. Es maldad absoluta desatada y en estado puro. Europa razona y se olvida como siempre de que hay lugares, ya demasiado comunes, en los que la razón es un mero caparazón para esconderse del horror. Y mientras tanto hospitales vacíos en Jerusalén y medicinas que cuando llegan ya no sirven de nada en Gaza. Para empezar podrían retirar al embajador de allí y expulsar al de aquí. Ya está bien. Es repugnante.
Hoy me he levantado pensando cómo acabar el año con algo interesante que colgar en el blog y tras no ducharme porque la caldera estaba estropeada y no tenía tiempo para ducharme con regadera que es lo que hice ayer y lo que hubiera tenido que hacer esta tarde sino fuera porque ya me han comunicado que ha pasado el técnico y la ha arreglado y ya puedo darme una ducha tremendamente laaaaaaaaaaaaaaaarga y caliente en cuanto llegue a casa he cogido el metro porque el cielo estaba gris y parecía que iba a llover así que he dejado la moto en su plaza ahí aparcada y sola y he continuado con la lectura del libro de Argemí que es una de las ventajas de ir en metro eso de la lectura pues lo había aparcado durante las fiestas y en leyéndolo me ha recordado que no sólo de frases cortas vive el hombre ni la mujer ya sean aforismos o máximas que eso es algo que ni GonzaloSuárez ni Marc ni yo hemos podido dilucidar todavía pero que en cualquier caso están muy bien para reflejar chispazos intelectuales pero a largo plazo más bien atontan y adormecen las neuronas y como ya nos vamos haciendo mayores y tenemos que practicar aeróbic con las pocas que nos quedan tras adolescencias salvajes he decidido que me iba a sentar delante del teclado y no iba a parar hasta que se me cayeran los dedos que con el frío que hace en la calle no sería difícil pero no aquí donde me estoy requemando los pies con un calefactor mientras me cae un chorro de aire hirviendo sobre mi recién estrenado corte de pelo más bien corto que largo muy adecuado para este gélido invierno de sofámantita y ponche que tan bien me está sentando pero que espero que acabe pronto y que las arenas que se ha llevado el temporal vuelvan a su lugar y midan lo mismo porque sino no veas tú que trabajo volver a medirlas para que me pueda volver a tumbar en ellas a notar el calor del sol sobre mi piel de lagartija mientras pienso si me baño o no en ese mar azul casi transparente que a veces más bien parece verde y otras más tenebrosas negro oscuro casi pardo que podría ser otro título de novela o película pero no lo es pero es largo y eso es algo bueno porque lo corto suele ser críptico y da lugar a la ambiguedad y luego no te entienden y creen que a cuando es b o apuestan a que era z cuando no era más que una simple w y en el fondo lo único que me importa es esa linea gruesa y profunda cual raíz de árbol hundertwassiano que me une a lo que amo y que esto no es más que un ataque de verborrea sin estructura alguna y no más que una serie de frases cortas y sin sentido pero que lo sigo intentando y que en el 2009 volveré al estilo reflexivo punto
Cuenta Javier Sampedro en El País de hoy que esta roca es capaz de absorber el CO2 y eliminarlo. Me parece un descubrimiento fantástico y tremendamente llamativo por la inevitable evocación de Superman y la kriptonita. Rocas con poderes sobrenaturales.
Espero no tener que acabar pidiendo disculpas por haberme pasado los últimos años cachondeándome de la gente que pone rocas de cuarzo en sus casas para absorber las malas ondas. :)
Lo de los osos en el Pirineo estuvo bien. Ahora quieren recrear mamuts a partir de un par de pelos que han encontrado por ahí. ¿Dónde los soltarán? ¿En el skating? Pues yo no estaré contenta hasta que no pueda contemplar la elegante y magnífica cabeza de un T. Rex asomarse a mi balcón.